Un cierre de año entre niebla, historia y gratitud

A las puertas del fin de este año, nos detenemos para escuchar el caudal del Salto y el susurro de nuestro bosque de niebla. Ha sido un año de aprendizaje y no queríamos despedirlo sin mirar atrás con gratitud.
Este año, el museo funcionó como un hogar vivo para la memoria y la cultura. Gracias al apoyo de cada visitante, aliado y vecino, logramos presentar exposiciones que rescataron los saberes de nuestro territorio, avanzamos en la conservación del bosque de niebla de la región, hogar de especies únicas que hoy encuentran refugio aquí y mantener nuestro patrimonio en pie. Cada rincón de esta Casa Museo cuenta una historia que, gracias a ustedes, sigue siendo escuchada.

El próximo año es la oportunidad de expandir nuestra misión. Nos preparamos para abrir nuevos proyectos, fortalecer nuestros programas de educación ambiental y seguir siendo ese puente entre el pasado arquitectónico y el futuro ecológico de nuestra región.
Gracias por ser parte de esta comunidad. Por creer en la conservación del patrimonio cultural y natural.